El movimiento obrero y la revolución mexicana

La revolución mexicana se desarrolló en medio de las  contradicciones particulares de un país semicolonial. A nivel internacional surgían las relaciones capitalistas de carácter imperialista que convivían en México con formas de explotación semifeudales (incluso semi esclavistas). México estaba entrando al mercado mundial como un abastecedor de materias primas de un modo absolutamente subordinado con las potencias centrales.
Antes de la fase imperialista el capital exportaba mercancías a los mercados de la periferia, en su fase superior también se exportan capitales. Los grandes bancos llevan sus filiales a la periferia y establecen un control, por medio del crédito, de la industria, el comercio y del beneficio de ellas
La exportación del capital financiero-industrial plantea por un lado una dependencia económica de la burguesía nacional con respecto al imperialismo pues todos los préstamos para el desarrollo de proyectos productivos industriales y agrícolas tienen que pasar por el beneplácito de la burguesía internacional. Así los terratenientes locales o pequeños empresarios se convierten en socios del imperialismo.
En el mismo tono, las empresas nacionales que quieren funcionar y necesitan materias primas extranjeras son totalmente dependientes del mercado internacional.
El país se industrializa, pero lo hace en función de satisfacer las necesidades de ese mercado mundial y tomando como base a la oligarquía terrateniente local que es la única que tiene posibilidades de acoplarse a esa lógica de explotación. De este modo la burguesía porfirista nace reaccionaria dado que preserva formas de explotación ancestrales  y las pone al servicio del capital trasnacional
Estas son las bases en las que se desarrolla la revolución mexicana de 1910-1940. Tomamos estas fechas porque es el comienzo de una intervención de las masas, en un primer momento campesinas y después de los trabajadores que luchan instintivamente por transformar sus condiciones de vida. En una primera fase (1910-1920) es la pequeña burguesía la que asume posiciones de dirección ante las debilidades políticas del impetuoso movimiento revolucionario campesino. En un segundo momento (Maximato y cardenismo) este movimiento de las masas de trabajadores es contenido por caudillos que construyen una variedad de estado bonapartista, el cual se balance entre las clases para generar condiciones de desarrollo capitalista.
Cárdenas se vio forzado a una confrontación abierta con el imperialismo norteamericano e ingles, planteando la nacionalización del petróleo mexicano como una palanca para desarrollar una burguesía nacional fuerte y con cierta independencia del capital extranjero.

La Revolución permamente
En los 30 años que gobernó Porfirio Díaz se llevaron a la practica hasta el limite las ideas económicas liberales de Benito Juárez, este comenzó el proceso de incorporación del capitalismo como forma de producción hegemónica en el país, con las leyes de reforma se sentaron las bases para, por un lado, permitir un proceso de acumulación originaria de capital con la desamortización de tierras de la iglesia (tenemos que recordar que la iglesia era el terrateniente más grande del país) y comunales de los indígenas.
La inestabilidad que vivió el gobierno de Juárez imposibilito que él mismo desarrollara hasta sus últimas consecuencias este proceso de inserción capitalista, Díaz hereda esta tarea y la única forma de hacerlo era por medio de una dictadura dentro de la cual se permitiera una explotación salvaje e intensiva tanto de los campesinos como de los trabajadores.
La apertura que se tuvo con respecto al imperialismo permitió la industrialización y proletarización acelerada del país. Este proceso de proletarización se desarrollo de forma desigual, las zonas del norte del país, donde eran mejores las condiciones para la extracción de minerales estos ex campesinos se incorporan a las relaciones salariales capitalistas. En las zona del centro se desarrollan industrias eléctricas, más para el golfo tenemos una franja de textil muy importante sin embargo las relaciones en esta zona no son netamente capitalistas pues en muchas ocasiones los obreros no eran libres de comprar los productos que ellos prefieren con su salario, esto lo impedía la tienda de raya o las contrataciones por deuda.
El ferrocarril también fue un factor importante en este proceso; donde llegaba el tren los campesinos eran arrebatados de sus tierras e incorporados forzosamente a la obra.
No obstante, la gran mayoría de la economía era campesina, las grandes haciendas eran prácticamente el centro donde giraba toda la economía, en las ciudades lo que predominaba era el pequeño artesano, como en la economía mercantil.
El profirismo articuló todos estos modos de producción precapitalistas en la dinámica de acumulación burguesa en centros conectados con el mercado mundial.
La revolución que inicia en 1910 tiene entre los actores fundamentales a la pequeña burguesía norteña que tienen aspiraciones políticas que la dictadura les negaba, los intentos de Madero por negociar con Díaz dejan claro las aspiraciones de este sector de la burguesía nacional.
De parte de la base los que participaron en masa fueron los campesinos, algunos eran pequeños propietarios empobrecidos, peones acasillados, desposeídos, obreros (la minoría), etc.
Las aspiraciones de este sector en lucha eran muy variadas, la gran mayoría aspiraba al reparto agrario, esta es la gran bandera del Plan de Ayala de Zapata, la cual en el fondo es una consigna burguesa, no obstante la gran burguesía mexicana era a la vez terrateniente y no tenía ningún interés en el reparto.
Es entonces cuando se reinicia la lucha, ahora contra Madero el cual perece aplastado entre las ruedas de molino que representan la reacción porfirista y el movimiento campesino revolucionario.
Hay un periodo de doble poder que es acentuado con la entrada de los ejércitos campesinos a la ciudad de México en 1914 y con la huida cobarde de los constitucionalistas, esta situación no podía durar por mucho tiempo, alguna de las dos fuerzas tenía que vencer.
El campesinado revolucionario estaba en pugna abierta con la oligarquía y la burguesía nacional, sin embargo estaban imposibilitados para llevar la  revolución al triunfo, en más de una ocasión Marx señalo la imposibilidad de que un proyecto campesino se convierta en hegemónico en una sociedad dada. A la larga por muy revolucionario que sea un movimiento campesino o asume el proyecto burgués o el proyecto proletario. En el caso de los villistas y zapatistas estos lucharon lo mas que pudieron contra la burguesía pero la falta de una alternativa obrera los llevo al desgaste..
Al triunfo de Obregón se tuvo la necesidad de organizar mínimamente la economía y generar cierta estabilidad social, el problema es que la burguesía seguía dividida, existía una que pugnaba a que se instrumentara nuevamente una dictadura para recuperar la paz, era la burguesía ligada a los terratenientes, por otro lado existían sectores de la burguesía norteña y del ejercito que quería llevar adelante el proyecto de un capitalismo más “moderno”.
Así la instauración de un estado bonapartista era lo único que garantizaba una cierta estabilidad entre las dos alas de la burguesía, los campesinos, las nacientes organizaciones de trabajadores y sus demandas.
Todo este periodo turbulento sentó las bases para la delimitación y acentuación de un capitalismo dependiente, corrupto e incapaz de jugar un papel revolucionario, estas “virtudes” las mantiene hasta ahora.
La única clase que podía haber jugado el papel de dirección de los campesinos, llevar adelante las tareas democrático nacionales que había dejado inconclusa la débil burguesía nacional e ir más allá de conservar las reformas que se pudiesen haber logrado e ir hacia el socialismo eran los trabajadores.

Los trabajadores antes de la revolución.
El número tan reducido de la clase obrera mexicana, su dispersión por todo el territorio nacional y su incipiente organización mutualista les impidió jugar un papel de vanguardia en la revolución, ni siquiera se puede decir que existiera un programa que pudiera agrupar a los trabajadores a nivel nacional.
Durante el periodo de Díaz el proceso de industrialización se asentó, con esto el desarrollo de un movimiento obrero organizado en grandes industrias tenia relativamente poco tiempo, la organización tradicional dentro de los trabajadores previos a la revolución eran de organizaciones mutualistas las cuales no asumían ningún papel político o de clase, se reducían a hacer colectas entre los mismos trabajadores para apoyar a un trabajador enfermo o cuando alguien moría, etc.
Además de estos factores hay otro que logro mermar la participación cohesionada de los trabajadores; la represión. Durante la dictadura las leyes anti obreras eran muy fuertes y la represión ante las luchas era salvaje, los casos más emblemáticos son las huelgas de Cananea y Rio Blanco donde los obreros, en el primer caso, fueron duramente reprimidos por exigir la igualdad de salarios que los trabajadores norteamericanos que laboraban en la mina, y en el segundo por apoyar una huelga que se desarrollo en todo el sector textil de la zona centro del país contra los reglamentos de trabajo.
A la par de estas dos conocidas luchas y su brutal respuesta, se desarrollaron cientos de movilizaciones obreras las cuales fueron aplastadas o dispersadas por la fuerza. Mientras le movimiento obrero luchaba por organizarse el gobierno hacia todo lo posible por aplastarle. Esto no resolvía de fondo las contradicciones de capital trabajo, tenemos que insistir sobre una idea que es importante, la apertura comercial era acompañada de una intensa explotación del trabajo, así cualquier huelga o intento de organización mas allá del mutualismo era vista como un intento de ir contra el progreso de la nación y a los trabajadores se les daba el trarto de traidores.

El Magonismo
Si hubo un movimiento con potencial de convertirse en un partido independiente de los trabajadores en la primera fase de la revolución fue el magonismo
No podemos dudar ni un momento de la valentía, honradez y decisión del movimiento magonista, sin embargo en su corta historia vivió un vertiginoso cambio que inicio desde el liberalismo radical hasta el ultra izquierdismo conspirador.
Los hermanos Flores Magon y una parte de la dirección del periódico regeneración se desprenden en una escisión de un bloque liberal que preconizaba la apertura democrática, esta evolución se desarrolla por los duros golpes con los que son recibidos por parte del gobierno.
De forma correcta los hermanos Magon dan un viraje y comienzan a apoyarse cada vez más en los trabajadores, comienzan un trabajo de organización en las zonas obreras donde tienen gran impacto, en pocos años pasan a ser un grupo reconocido en todo el país por su trabajo de agitación y propaganda. Detrás de los grandes manifestaciones obreras, como en Cananea y Rio Blanco están los círculos liberales.
Sin embargo, justo después de la masacre de Rio Blanco es descubierta una conspiración contra el gobierno de Díaz y los círculos liberales de los Flores Magón son perseguidos y duramente reprimidos, la dirección del movimiento sale al exilio y comienza a cambiar su táctica de intervención en el movimiento, principalmente por la represión, y pasan de un trabajo de organización sobre terreno a reclutar a los mejores cuadros del movimiento obrero e intelectualidad para conformar pequeñas células insurreccionales las cuales estaban encargadas de tomar pequeños poblados.
En esta lógica se encuentra el magonismo cuando estalla la revolución que convoca Madero, aunque correctamente interpreta este llamado como una oportunidad de acabar con el régimen dictatorial plantea un frente único con las fuerzas revolucionarias, sin embargo estas les traicionan y les reprimen. De ahí que la política de los Flores Magon se sectariza.
Esto causa una división dentro de este movimiento, gran parte de los círculos armados que existían, por ejemplo en Puebla, se pasan de lado de Madero.
Pero lo importante a destacar es que en este momento el liberalismo prácticamente no goza con la influencia que tenía en 1906-07 y se ve incapacitado a jugar un papel entre los sectores organizados de la clase obrera. No obstante esto, no podemos menospreciar el trabajo arduo del PLM, es el semiento sobre el que se organizaron las demandas más claras y sentidas de los trabajadores y mostraron la posibilidad real de la organización política de los obreros.

El movimiento obrero en la revolución.
El movimiento revolucionario que comienza como un intento de apertura democrática de la clase media es transformada en una guerra campesina que crea sus propias direcciones, éstas son empujadas por los acontecimientos a posiciones radicalizadas que llevan a romper con la dirección oficial en turno.
Por las consideraciones ya expuestas anteriormente el movimiento obrero no puede jugar un papel independiente ni con un programa estructurado, se suma a la lucha campesina insertando aquí y allá algunas consignas obreras, por ejemplo en los ejércitos de Villa vemos a ferrocarrileros y mineros los cuales se convierten en verdaderos guerreros, esto se acentúa más en el ejercito zapatista porque en Morelos, donde existían ingenios azucareros y donde los campesinos se proletarizaban, son puestos a trabajar bajo las ordenes del ejercito zapatista y muchos de sus trabajadores se integran a la lucha armada.
En algunas zonas los obreros organizados se enlistas bajo las órdenes de diferentes caudillos y estos les utilizan como fuerza de choque para forzar las negociaciones o para enfrentar a una fuerza rival que no necesariamente eran los enemigos de clase.
En la primera parte de la revolución, cuando Madero asume el poder prácticamente no hay ningún cambio sustancial para las condiciones de vida de los trabajadores, Este veía más el llamado a la revolución como una forma de presión para la negociación política con Díaz que un enfrentamiento por tratar de transformas las condiciones de vida, ya no digamos de las masas, sino del país. Él era un gran terrateniente y su familia era dueño de minas, lógicamente no podía transformas las condiciones de explotación puesto que le afectaban directamente a sus intereses.
Lo que si logro el levantamiento armado fue un gran impulso para la organización de sindicatos y agrupaciones obreras, estas eran impulsadas principalmente por artesanos y obreros cualificados, muchas de estas organizaciones se disolvieron rápidamente. Además que despertó un furor por luchas reivindicativas inmediatas como los salarios.
“En junio de 1911 se inicio una ola de huelgas que barrió todo el país, exigiéndose grandes aumentos de salarios, la reducción de la jornada de trabajo y la abolición de algunas prácticas administrativas hostiles a los obreros. En Veracruz se declararon en huelga los estibadores y otros trabajadores portuarios, pidiendo salario mínimo diario de tres pesos; en México una huelga de tranviarios paralizó el trasporte de la capital a principios de julio. También la minería fue un campo basto de la actividad huelguística, y hubo conflictos importantes en las plantas de la fundación de Monterrey, Torreón, Chihuahua y Aguascalientes, así como en los poblados mineros de El Oro, Parral y Cananea.” (Barry Carr, El movimiento Obrero y la política en México)
La respuesta del gobierno fue distinta según los diferentes gobernadores, aunque no había una idea única de cómo resolver estos conflictos, en algunas ocasiones se actuó de forma brutal y en otras los gobernadores presionaros a las empresas privadas para que resolvieran el conflicto a favor de los trabajadores. Estas huelgas siguieron hasta el 2012 donde se registra más de 40 mil obreros en Huelga.
Hubo tres lugares en donde se comienza a vivir un ambiente de organización laboral: Veracruz, la ciudad de México y los centros mineros del norte del país. Junto a esta organización en la fabrica surgieron periódicos de trabajadores por ejemplo en la Ciudad de México apareció el Tipógrafo Mexicano; Pluma Obrera en Durango Lerdo y, Luz que fue la revista donde se agruparon los anarquistas que fundaron la Casa del Obrero Mundial el 22 de septiembre de 1912.
La COM durante su primer año de existencia jugó un papel destacado en más de 60 huelgas, influyo en la formación de una primera generación de dirigentes obreros los cuales al pasar de los años resultaron tan heterogéneos que algunos dirigieron a la CROM  apoyando la dependencia de esta central sindical al gobierno y por el otro a gente como Soto y Gama, el cual se une a la lucha zapatista.
La COM era heredera directa de las organizaciones mutuales, su anarquismo era mas bien un apoliticismo reformista que facilitó al régimen burgués el manipularlo y luego casi destruirlo
El anarquismo como corriente ideológica, aunque plantea preceptos muy radicales, en la vía de los hechos siempre le hace el favor a la burguesía porque con sus principios solo reduce la lucha por las reformas y en los mementos claves siempre los lleva a tomar una postura capitalista en pro de la postura no política, esto lo desarrollaremos más adelante.
Madero no tenía una postura positiva hacia la COM y a ninguna de las demandas reivindicativas de los trabajadores, el golpe de estado de Huerta y su gobierno incrementaron las medidas restrictivas a los trabajadores, en mayo de 1914 es cerrada la COM por órdenes presidenciales y es reabierta hasta el triunfo de los constitucionalistas.
Con el acenso de Huerta no hay prácticamente nada extraordinario, aunque era más hostil el gobierno no hubo una confrontación abierta que implicara una toma de posición mayor por parte de los trabajadores y sus organizaciones.
Sin embargo los próximos 3 años va a ser decisivos tanto para los trabajadores y en general para el país, con la llegada de Huerta se desata una guerra campesina sin precedente y una lucha de las diferentes facciones revolucionarias entre sí. Es el periodo donde la avanzada campesina ocupan la capital del país y se ven como la fuerza militar más importante, también es el momento en que el gobierno de Carranza comienza a hacer concesiones importantes a los trabajadores para ganarles a su causa y utilizarlos de forma militar contra los ejércitos campesinos de Villa y Zapata.
Carranza, y lo que se le conoce como la familia sonorense, trataron inmediatamente después de entrar de forma triunfante a la Ciudad de México de entablar relaciones amistosas con el movimiento sindical, Obregón plante la apertura de la COM. La política general del gobierno era la siguiente, se tiene que ganar a los trabajadores para la causa constitucionalista, en este sentido se tiene que apoyar la lucha por demandas de los trabajadores y esta situación llevo que en muchas ocasiones los diferentes gobernadores tuvieran que hacer fuertes presiones a la empresa privada para que estos les resolvieran a los obreros.
Oficialmente también se comenzaron estableces los salarios mínimos en las diferentes entidades, por ejemplo en el estado de Veracruz se decreta no solo el salario mínimo, sino limita la jornada laboral, establece el descanso obligatorio dominical y obliga a que las empresas establezcan escuelas laicas y servicio médico para los empleados.
Aquí se ve el corte bonapartista de este gobierno y en general del estado, Carranza en algunas ocasiones llega a golpear a diferentes sectores de la burguesía para ganar a los trabajadores a su causa y utilizarlos contra el enemigo principal del constitucionalismo, los ejércitos villistas y zapatistas.
Así, en 1915 los obreros enrolados en la COM se vieron arrastrados por la decisión de su dirección a enfrentar con las armas en la mano a sus aliados naturales. La dirección de la COM da un giro de 180 grados, ellos había insistido en su no participación política, sin embargo decidieron apoyar a Carranza porque veían en él la posibilidad de mejorar sus condiciones laborales. La conformación de los batallones rojos significo un divorcio de las bases con su dirección, muchos trabajadores se desafiliaron a la organización y se fueron a enrolar en el ejercito Zapatista.
El papel que los obreros armados jugaron en la liquidación de la guerra campesina es muy poco, en realidad se fueron a ocupar la retaguardia de las batallas, salvo en contados casos podemos decir que fueron fundamentales para la derrota de la división del Norte. Es, como ya lo comentamos, más una incorporación simbolica que otra cosa. Este pacto con el constitucionalismo fue más allá de la conformación de los batallones rojos, la dirección imbuida en esta dinámica imposibilitó o trato de retener la lucha de los obreros, alargando la fecha de estallidos de huelgas, insistiendo que no se tenía porque ir a un conflicto con el gobierno, etc. lo que se llama un frente popular, una alianza de los trabajadores con la burguesía donde esta ultima impone el programa que los trabajadores tienen que defender.
Una vez derrotados los ejércitos campesinos comienza una lucha contra el movimiento obrero, aunque la COM incialmente se extiende. Inmediatamente después que el gobierno de Carranza considera que el movimiento obrero ya no le es útil comienza una dura represión, muchos obreros son encerrados o incluso asesinados por el solo hecho de defender demandas económicas.
Al mismo tiempo que sucede esto las condiciones económicas después de 6 años de lucha armada son desastrosas, prácticamente no hay una inversión en la industria, con la llegada a la capital de los ejércitos convencionistas se emite una serie de papel moneda que los constitucionalistas desconocen, esto crea un colapso.
A principios de 1916 hay un gran fermento en las zonas industriales, principalmente en la capital del país, se organiza un coordinación de huelga para exigir el pago de los salarios en moneda de oro y que no aumentaran más las mercancías, las tensiones se hacen insoportables y por más que el gobierno quiso insistir que no se fuera a la huelga, esta estalla a finales de julio. Este acontecimiento marca un punto de partida para la clase obrera de nuestro país, esta era la primera vez que los trabajadores organizados de forma independiente se enfrentaban claramente a la burguesía y al gobierno de Carranza, era el único método que podía adoptar, no obstante la respuesta represiva combinada con decisiones desafortunadas por parte de la dirección llevaron al movimiento a la derrota.
Los sectores que fueron hasta el fondo fueron los electricista, los cuales mantuvieron un apagón en la ciudad de México, sin embargo la represión no se hizo esperar, el gobierno habilito una vieja ley contra la vagancia que criminalizaba la lucha social, Con esta ley se pedía pena de muerte a los que participaron en el huelga.
Esta huelga fue la culminación de un ciclo turbulento en la historia de nuestro país donde los trabajadores no tuvieron una dirección capaz de levantar un programa y una organización independiente para transformar la sociedad, ahora mismo, 100 años después, las condiciones son totalmente diferente, la gran mayoría de nuestro país somos trabajadores y vivimos en la ciudades, el peso que tenemos en la producción y nuestra organización como clase es infinitamente superior, las tareas de la próxima revolución recaerán en nuestras manos, si no somos nosotros nadie resolverá nuestros problemas, solo la vanguardia decidida y con miras claras al socialismo podrá poner punto final a este régimen de explotación.

Escrito por: 

Ubaldo Oropeza

Fecha: 

diciembre de 2010

Periódico: 

Teoría Marxista: