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Elecciones en el Estado de México, la farsa de la democracia burguesa

Escrito por: Adrián Alvarado

Al momento de escribir este artículo el 97.4% de casillas han sido computadas. Con el aval del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), de la mayoría de los partidos políticos, los grandes medios de comunicación, y sin duda, de la clase dominante del país, han decretado como triunfador de la elección al candidato del Partido Revolucionario Institucional, Alfredo del Mazo. En un proceso plagado de irregularidades, compra masiva del voto, violencia estatal dirigida contra la oposición, en el imaginario colectivo resuena nuevamente la idea del fraude electoral.

Una elección de Estado para mantener el status quo

De acuerdo al Instituto Nacional de Geografía y Estadística (2015) vivimos en el Estado de México más de 16 millones de personas, distribuidas en 125 municipios, entre los cuales podemos encontrar a ocho municipios cuya población supera el medio millón de personas, entre los que resalta Ecatepec y Nezahualcóyotl con más de un millón de habitantes; cómo podemos observar existen municipios con un número de población superior o similar a algunos estados en el país.

Ocupa el segundo lugar en porcentaje de los estados que aportan al Producto Interno Bruto (PIB), con un 9.3%, se encuentra detrás de la Ciudad de México y por delante de Nuevo León. Entre los principales sectores y actividades productivas se encuentran, la automotriz, alimentos y bebidas, químico farmacéutico, textil y turístico. Los municipios cercanos a la Ciudad de México, que son parte de la Zona Metropolitana, concentran la mayor parte de la población y la actividad económica. Siendo el Estado de México una de las entidades más industrializadas del país.

Dentro de su territorio podemos encontrar municipios enmarcados en la Zona Metropolitana, junto a la Ciudad de México; pero también comunidades con un fuerte arraigo a la tradición indígena, como puede ser las comunidades otomís del municipio de Lerma, o la comunidad que se dirige por usos y costumbres de San Francisco Magú, del municipio de Nicolás Romero.

La desigualdad, la pobreza, la violencia y la marginación también es una constante en el estado. De acuerdo a cifras oficiales del Consejo Nacional de Evaluación (Coneval), 8.3 millones de personas viven en condiciones de pobreza, de los cuales un 1.2 millones viven en condiciones extremas, es el estado con mayor índice de inseguridad en delitos de alto impacto y en feminicidios, y es que ser mujer estudiante o mujer trabajadora se ha convertido en un riesgo en algunas regiones, a tal grado que en once municipios fue declarado Alerta de Género por parte del gobierno.

Cuna también del grupo Atlacomulco, una especie de cofradía política-empresarial ligada al PRI, que desde hace décadas se disputa el poder político y del cual provienen los principales políticos de la entidad e incluso el propio Enrique Peña Nieto, es lugar donde grupos paramilitares dirigidos por el PRI, como Antorcha Campesina, ejercen un poder por medio del miedo, en diferentes lugares. También es epicentro de la resistencia de los campesinos de Atenco en contra del despojo de sus tierras por la construcción del aeropuerto, la lucha de las comunidades por la administración del agua en municipios como Coyotepec, de las comunidades de Lerma en contra del despojo a sus comunidades por la construcción de la autopista Naucalpan – Toluca, de cientos de esfuerzos organizativos juveniles y populares en los municipios, y punta de lanza de la protestas contra el gasolinazo recientemente.

En el terreno electoral están inscritas más de 11 millones de personas, el padrón electoral es el mayor en todo el país. El Estado de México tiene 125 municipios pero en tan solo 10 se concentran cerca de 5 millones 795 mil electores: Ecatepec, Nezahualcóyotl, Toluca, Naucalpan, Tlalnepantla, Chimalhuacán, Cuautitlán Izcalli, Atizapán de Zaragoza, Tultitlán e Ixtapaluca.

El 4 de Julio se presentaron candidatos para competir por la gubernatura, Alfredo del Mazo, por una alianza encabezada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Josefina Vázquez Mota por parte del Partido Acción Nacional (PAN), Juan Zepeda por parte del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Teresa Castell independiente, Delfina Gómez por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y Oscar González por el Partido del Trabajo, que terminó declinando por Morena.

Aunque existían siete candidatos oficialmente, las preferencias en elección se concentraron en el PRI y Morena. El la burguesía y su Estado, los medios de comunicación, incluso el crimen organizado y los sectores más corruptos de la sociedad operaron a favor de Alfredo del Mazo; por otra parte los deseos de cambios profundos en la sociedad de una parte de los jóvenes y la clase trabajadora se expresaron, de alguna manera, en el voto hacia Morena, a pesar de sus limitaciones. Está tendencia la podemos ver incluso en los resultados truqueados del Instituto Electoral del Estado de México, la gran mayoría de los 45 distritos electorales se dividieron entre estos dos partidos, el PAN solamente gano uno y el PRD tres.

Es una de los primeros fenómenos interesantes a analizar, aún en un Estado como el de México, el fenómeno de la polarización social se refleja entre la división del voto hacia dos grandes polos. Los acontecimientos recientes de luchas sociales han calado hondo en la conciencia de millones de personas a nivel nacional, de jóvenes, amas de casa, trabajadores, que buscan un cambio profundo ante la crisis del régimen y el sistema, ante la corrupción y la decadencia, esos deseos también se expresan, de alguna forma, en el terreno electoral; por otro lado tenemos a la clase dominante, que impulsa y apoya a sus partidos, y no dudan en utilizar todo el aparato del Estado, en implementar acciones legales e ilegales desde el punto de vista de sus leyes, para conservar el poder. La lucha de clases también se expresa en el terreno electoral como una fotografía en toda una película.

Lo vivido el 4 de junio en el Estado de México, de ninguna forma fue lo que algunos denominan “fiesta de la democracia”, lo que vimos fue el espectáculo de todo el aparato del Estado, todo el poder de los medios de comunicación, de los hombres de negocios y de los sectores más corruptos de la sociedad para imponer a Alfredo del Mazo en la gubernatura.

En Abril de este año en Acolman, fue encontrada una manta con una amenaza hacia el presidente de Morena, López Obrador, al estilo de los mensajes que envía los grupos del crimen organizado en nuestro país. A diario aparecían noticias en medios locales y nacionales atacando la candidatura de Morena y dando mensajes positivos hacia la del PRI. Un día antes de las elecciones fueron arrojadas cabezas de cochinos ante las sedes de Morena en diversos municipios del EdoMex, en la semana previa a la elección llamadas anónimas se realizaron a casas de dirigentes y militantes de Morena para amenazarlos y decirles que no salieran a votar, cartas y citatorios apócrifos de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y la Procuraduría General de la República llegaron a los domicilios de militantes de izquierda; cuando declinó el candidato del PT hacia Morena, en los días siguientes aparecieron volantes y espectaculares en las principales avenidas del estado pidiendo el voto hacia ese partido, presuntamente pagados por el PRI y el gobierno de estado.

El día de la elección fue la cereza en el pastel de toda la campaña sucia y del terrorismo estatal. Durante la madrugada policías estatales con armas largas irrumpieron en el hotel donde se encontraban hospedados observadores de Morena en el municipio de Tejupilco, bajo el pretexto que habían recibido una llamada donde se les indicaba que en ese hotel se encontraban hospedados personas armadas, ¡nunca la policía estatal había sido tan eficiente!. Brigadistas y un diputado federal de Morena que se dedicaban a entregar los nombramientos a sus representantes de casilla en el municipio de Tejupilco fueron encañonados por personas que portaban armas largas, los policías locales se negaron a brindarles ayuda. En los municipios de Metepec y Toluca fueron “levantados” dos compañeros de Morena representantes de casilla. Miles de mensajes de texto se difundieron con la finalidad de crear miedo, pánico y confusión.

La clásica compra de voto fue implementada en todos los municipios, la organización #NiUnFraudeMás la caracterizó como el operativo de coacción y compra de voto más grande en la historia del país, la propia policía estatal y municipal fue utilizada para esta finalidad.

La clase dominante y el  PRI sabían que las encuestas no favorecían a su candidato, por lo que tenía que implementar el terrorismo del Estado y la compra de voto para mantenerse en el poder. En la noche del 4 de junio las autoridades electorales lo declararon ganador amparados en su conteo rápido, enseguida el candidato de la “izquierda liberal y responsable” Juan Zepeda reconoció su derrota, enseguida la candidata independiente salió a declarar la misma letanía, de manera implícita aceptaban lo dicho por el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM). En la madrugada de las 00:30 en el Programa de Resultados Electorales Preeliminares Alfredo del Mazo aparecía arriba en el conteo.  Los medios de comunicación y sus analistas no se cansaron de repetir que los resultados eran irreversibles y que todos los candidatos los tenían que aceptar.

Los resultados oficiales le dan al PRI poca más de un millón 900 mil votos, un millón de votos menos que la pasada elección a gobernador realizada en el 2014, la baja en la votación hacia ese partido no pueden ocultarlo. La democracia burguesa ha quedado al descubierto como un elemento para mantener los gobiernos de la burguesía y la oligarquía. La Confederación Patronal de México lo explica en su comunicado, donde llaman a reconocer los resultados fraudulentos de la elección, “la democracia se ha fortalecido”, ¿de qué democracia hablan?, es un régimen destinado a mantener los intereses de una minoría, de políticos, empresarios, banqueros y corruptos. Lenin decía que cuando alguien habla de democracia se tenía que preguntar ¿para qué clase social?

El colapso del PAN y el PRD en crisis

Un escenario complicado para el régimen se configuró producto del malestar social que busca vías de expresión y una de sus manifestaciones es el rechazo hacia los políticos y partidos tradicionales. Ante este panorama deseaban una elección dividida en tercios (PRI, Morena, PAN), con una ventaja para aquel, que por ahora, apoyan como su candidato: Alfredo Del Mazo.

Si hacemos memoria, al inicio en las encuestas, de sus periódicos, estaciones de radio, canales de tv y panfletillos informativos ponían en segundo lugar de las preferencias a la candidata del PAN, Josefina Vázquez Mota, lo cual se hizo insostenible y ante el desplome de su candidatura, prendieron las primeras luces de alarma. El objetivo era evitar la fuga del voto anti-priista hacia la candidatura de oposición más fuerte.

La candidatura del PRD reflejó en un inicio la crisis interna de ese partido como consecuencia de la firma del “Pacto por México” y el apoyo de facto a las llamadas reformas estructurales, el sector más consciente de los jóvenes y trabajadores lo siguen ubicando como parte del régimen y el sistema; las perspectivas de apoyo a Juan Zepeda, su abanderado, no eran nada halagadoras, todo cambio con la caída libre en las preferencias de la candidatura panista. De repente Zepeda comenzó a aparecer en los grandes medios de comunicación, medios locales, redes sociales, como el candidato “carismático”, “mejor preparado”, “aquel que vino desde abajo”, “el del barrio para el barrio”. El pasquín priísta por excelencia La Razón le dedicó portadas, Televisa y TV Azteca le abrieron espacios, columnistas reaccionarios de repente comenzaron a escribir sobre sus cualidades, hasta Grupo Prisa por medio de el periódico “El País” aportó a la táctica general dedicando un artículo en la recta final de la campaña al “simpático y sonriente” candidato. Olvidaron mencionar, casualmente, las reuniones entre los dirigentes de Alternativa Democrática Nacional del PRD, el jefe de campaña del candidato del PRI y funcionarios del gobierno mexiquense, en donde se pactó de acuerdo a la Revista Proceso respetar el municipio de Nezahualcóyotl para el PRD con la condición de que Juan Zepeda no declinara a favor de Delfina Gómez.

El PRD solamente ganó los distritos electorales de Nezahualcóyotl, el PAN solamente uno del municipio de Naucalpan, con el 17 y el 11% de la votación respectivamente.

Morena y la táctica electoral

Desde sus inicios la dirigencia del Movimiento de Regeneración Nacional ha hecho suya la táctica electoral como única vía de transformación social, desde su fundación en eso ha trabajado arduamente, las estructuras partidarias se han enfocado a la promoción y la defensa del voto, los comités de base se les ha asignado la función del cuidado de las casillas. El Estado y sus instituciones los asumen no como órganos de opresión de la burguesía sobre los trabajadores y el pueblo en general, sino como instancias neutrales que se pueden moldear de acuerdo a los intereses del partido en turno en el gobierno.

Los militantes de base de Morena, entre los que encontramos a miles de luchadores sociales honestos con deseos de una transformación social real, han dedicado todo su esfuerzo en el triunfo electoral de los respectivos candidatos, sin descanso el día de la elección lucharon por cubrir la mayor parte de las casillas y obtener datos precisos de los resultados, para evitar nuevamente un fraude electoral. A pesar de sus grandes esfuerzos el régimen no titubeo en imponer al Del Mazo.

Ahora que el régimen pretende imponer a toda costa a su candidato en la gubernatura, la dirigencia de Morena ha llamado a la mesura, a esperar el conteo en las casillas donde se presume que hay incidencias, incluso se han declarado respetuosos de las instituciones. Contradictoriamente llaman a tener confianza en las mismas instituciones que validan el fraude electoral. Nadie duda del triunfo, en las calles del Estado de México, en el transporte público se habla del triunfo de Morena y de un nuevo fraude, el triunfo debe defenderse de manera contundente en las calles movilizados y organizados, de manera firme, no debemos brindarle ni un gramo de confianza en las actuales instituciones del Estado.

Sin duda Morena es el partido ganador de la elección, el descontento de un sector del pueblo, los trabajadores, y lo jóvenes se ha canalizado electoralmente a través de ese partido, se ha convertido en la primera fuerza política en el Estado.

Debemos ser conscientes que la burguesía y sus partidos no soltaran el poder sin una lucha encarnizada, utilizarán todas las vías legales e incluso ilegales con la finalidad de mantenerse en el gobierno.

La elección del Estado de México es una premonición de lo que sucederá en la elección federal del 2018, los militantes de la izquierda, los trabajadores y la juventud debemos estar preparados no solo para la promoción y defensa del voto, sino para la lucha política, masiva y organizada en la calle para derribar al régimen y dar el primer paso en la transformación social.

 

 

 

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